Sobre las estrategias del aprendizaje y de la enseñanza.
Fuentes bibliográficas:[i]
C.Monereo (coord.) “Estrategias de enseñanza y aprendizaje” Ed. Grao – Barcelona, 1998 (5°edic.)
P. Eggen y D. Kauchak “Estrategias docentes” Ed.FCE – Buenos Aires, 1999 (1° edic. castellano)
L.Anijovich y S.Mora:“Estrategias de enseñanza” Ed. Aique, Buenos Aires, 2009 (1°edic.)
Sin duda existe en la actualidad una preocupación creciente acerca de las problemáticas de aprendizaje que registran las escuelas y que se traducen en términos de repitencia y fracaso escolar. Para pensar estas cuestiones en términos pedagógicos, señalamos la necesidad de diferenciar de entrada, las nociones de enseñanza y aprendizaje.
En este breve artículo trataremos de responder, en primer lugar, algunos interrogantes. ¿A qué llamamos estrategias de enseñanza? ¿Qué entendemos por estrategias de aprendizaje? ¿Qué relaciones podemos establecer entre ambas? ¿En qué concepción de aprendizaje se fundamentan?
En segundo lugar señalaremos algunos principios orientadores para las prácticas de enseñanza-aprendizaje, en el marco de este encuadre, que puedan ayudar a pensar cómo producir dispositivos pedagógicos innovadores que puedan dar respuestas a los problemas de aprendizaje de los niños y las niñas de nuestras escuelas.
1-ESTRATEGIAS DE ENSEÑANZA
Podemos definirlas como el conjunto de decisiones que toma el docente para orientar la enseñanza con el fin de promover el aprendizaje de sus alumnos. Se trata de orientaciones generales acerca de cómo enseñar un contenido disciplinar considerando qué queremos que nuestros alumnos comprendan, por qué y para qué.
Las estrategias que elija van a incidir en los contenidos que transmite, en el trabajo intelectual que realicen los alumnos, en los valores que se pongan en juego en las clases, en el modo de comprensión de los contenidos abordados.
2-ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE
Constituyen un espacio de intersección entre el pensamiento y la acción. Dada la tarea o situación problemática, el niño reflexiona sobre la dificultad y actúa para solucionarla.
Podemos definirlas como procesos de toma de decisiones (conscientes e intencionales) en los cuales el alumno elige y recupera, de manera coordinada, los conocimientos que necesita para cumplimentar una determinada demanda u objetivo, dependiendo de las características de la situación educativa en que se produce la acción.
3-ENCUADRE TEÓRICO O CONCEPTUALIZACIÓN DE APRENDIZAJE
Las teorías cognitivas del aprendizaje[ii] consideran a los alumnos como investigadores activos de su medio y parten de la premisa de que las personas instintivamente tienden a dar sentido al mundo que los rodea. En el esfuerzo que realizan para hacerlo, investigan y estructuran sus experiencias, lo que ocurre, del mismo modo, en las situaciones escolares de aprendizaje.
Las estrategias de enseñanza basadas en esta concepción requieren que los alumnos participen activamente en el proceso de aprendizaje. Se busca que examinen las informaciones sobre lo que están estudiando, que encuentren relaciones y que construyan una comprensión basada en ellas. El docente participa directamente guiando el aprendizaje mediante preguntas y discusiones a la vez que brinda información ya que se supone que los alumnos no pueden pensar en el vacío. Se trata de un enfoque positivo y proactivo de la enseñanza.
Desde esta perspectiva, se diferencia el aprendizaje comprensivo del memorístico, y se describe a la comprensión como posibilidad de hacer con un tema diferentes cosas que requieran del pensamiento, como dar explicaciones, encontrar pruebas y ejemplos, generalizar, aplicar, analogizar y representar. El docente, en esta concepción de la enseñanza para la comprensión, debe intervenir activamente con preguntas, tales como ¿Por qué? ¿Qué pasaría si…? ¿Cómo lo sabés?
La psicología del procesamiento de la información ubica al alumno en el centro del proceso de aprendizaje: reconoce que los alumnos no reciben o copian meramente y en forma pasiva la información que recibe del docente sino que la mediatizan activamente, tratando de darle sentido y de relacionarla con lo que ya saben o piensan que saben acerca del tema. Se acentúa la importancia de un aprendizaje significativo contra la memorización de los contenidos. El cerebro es considerado un órgano cuya función primaria es buscar, seleccionar, adquirir, organizar, almacenar activamente y, en el momento apropiado, recuperar y utilizar la información acerca del mundo. La información se almacena configurando redes de ideas organizadas e interconectadas que también son esquemas disponibles para su aplicación y uso. La significatividad refiere a las conexiones o asociaciones entre una idea y otras ideas de modo que, cuántas más conexiones haya, más significativa será la idea. Finalmente, agregamos que para este enfoque, importa no sólo el proceso de adquisición de cuerpos organizados de conocimientos que realice el alumno sino también que pueda adquirir las habilidades intelectuales necesarias para aprender independientemente. El docente debe brindar oportunidades de practicar las habilidades cognitivas en todas las áreas curriculares.
Algunas conclusiones de los investigadores.
- No hay una manera de enseñar que sea la mejor
- Los docentes pueden usar diferentes estrategias de enseñanza para lograr distintos objetivos.
- Cómo enseñamos depende en gran medida de quiénes somos. Los objetivos que elegimos, las estrategias que usamos para alcanzar esos objetivos, la manera de relacionarnos con los alumnos, todo depende de lo que traemos al aula como seres humanos. Tampoco hay un patrón de personalidad ideal del docente.
- Los alumnos, indudablemente, constituyen un factor importante en el momento de elegir una estrategia de enseñanza, tanto por la diversidad de sus habilidades, sus intereses, su motivación, como por la cultura, los valores y las tradiciones de sus grupos de pertenencia, entre otras consideraciones.
- El contenido a enseñar es otro factor que afecta la elección de la estrategia de enseñanza por parte del docente.
La mejor estrategia es aquella que resulta más efectiva para alcanzar un objetivo determinado en una situación específica. (El texto de Eggen y Kauchak citado en las fuentes presenta modelos de enseñanza como estrategias prescriptivas para cumplir metas de enseñanza particulares, para objetivos específicos. Cada uno de los modelos está basado en una teoría del aprendizaje, la que hace foco en determinados aspectos del alumno y que, por ello, tiene diferentes implicancias para la enseñanza. No obstante, su eficacia dependerá del buen uso que hagan los docentes, observan sus autores).
- La discusión y análisis que se realicen en las clases acerca de los procesos de pensamiento de los alumnos constituyen la base para que ellos puedan desarrollar la metacognición, que definimos como la conciencia de nuestros procesos cognitivos y el control que podemos tener sobre esos procesos. Se espera, por ejemplo, que la profesora haga notar al alumno que, en un determinado momento, pudo generalizar (realizó inferencias a partir de evidencias particulares) o que para explicar un fenómeno recurrió a un caso parecido (realizó inferencias por analogía). La metacognición implica: reflexión sobre la propia acción, introspección mental, diálogo intra-psicológico, pensamiento en voz alta, autrorregulación cognitiva o cognición sobre la propia cognición.
A modo de consideración final
A la hora de encarar el abordaje de las problemáticas de aprendizaje en el aula, resulta conveniente revisar cuáles son los núcleos de aprendizajes que en cada grado y/o nivel de la escolaridad consideramos como básicos o fundantes, necesarios para el desarrollo de otros aprendizajes ulteriores. Estos posibilitan, entre otras acciones,
- Establecer un marco o encuadre para evaluar la relevancia de las problemáticas que en cada caso haya que encarar para resolver. Son parámetros o criterios a tener en cuenta en el momento de seleccionar (elegir, decidir) qué problemáticas requieren abordajes prioritarios.
- Centrar la tarea en el aprendizaje de los/as niños/as y evitan poner el foco en los contenidos. Permiten que las preguntas y las reflexiones de los equipos pedagógicos de las escuelas giren en torno a las adquisiciones básicas de cada nivel, necesarias para avanzar en los aprendizajes de los otros niveles. No es lo mismo pensar qué debemos enseñar en términos de contenidos (menos aún disociados en conceptos, procedimientos y actitudes) que comprometer nuestra labor en los aprendizajes _ integradores de saberes, habilidades y valores_ que deben adquirir nuestros/as alumnos/as.
Así mismo es importante pensar en perspectiva ética y política para construir aprendizajes que tengan sentido y coherencia con respecto a las finalidades explícitas de la educación escolar.
Lic. Marta Elena Rita Vennera
[i] Se sugiere la consulta de estas fuentes, ya que se presentan aquí sólo algunas ideas relevantes de estos autores para ofrecer una perspectiva general de la problemática aludida en este artículo. Sin duda los y las docentes hallarán en esos textos material muy valioso para reflexionar sobre sus prácticas pedagógicas.
[ii] No todas las teorías cognitivas del aprendizaje comparten el mismo fundamento epistemológico. El Dr. J.A. Castorina afirma que la teoría del procesamiento de la información se inscribe en la tradición asociacionista y en la filosofía de la escisión de sujeto y objeto, por lo tanto, su fundamento difiere de la epistemología constructivista (En “Sistemas de escritura, constructivismo y educación” –Ed. Homo Sapiens, Rosario, 2004-este autor nos pone en alerta frente a lo que se llama ‘constructivismo de convergencia’: afirmar la actividad del sujeto en la elaboración del conocimiento y la existencia de esquemas previos no implica asumir en su totalidad el núcleo de la psicología y epistemología genéticas). Quien suscribe, considera necesario hacer esta aclaración para evitar confusiones teóricas, sin intención de quitar validez a las fuentes bibliográficas de este artículo.