Cacho.
Cacho es un apodo muy conocido, un sobrenombre, también se lee otra cosa en una vieja canción donde una mujer cantaba: “Cachito, Cachito, Cachito mío, pedazo de cielo que Dios me dió”.
Anillo de carne.
Más allá del sentido de estas fiestas en torno al año que se pierde y al nuevo año, encontré un taco de almanaque -tan cantante y sonante como el taconeo de una mujer en la vereda- encontré, decía, en la hoja inicial esta escritura sagrada o sacada de nuestras conversaciones: 1 de enero, circuncisión de nuestro señor Jesucristo.
Por el humor de una mujer.
Inodoro Pereyra está hablando con un comprador de antiguedades, acerquémosno a escuchar ´qué dicen, Pereyra le está contando que en su juventud se dedicó a pedir y que eso le venía de su infancia, de cuando pedía upa y la teta. Ahora evoca cuando entró a una estancia a pedir ropa y le dieron un casco con plumas y una armadura. ¿Un casco militar? -Y no me iban a dar el casco de la estancia.
Noel y Noelia.
Pienso que toda esta cuestión de si el día 24 viene el niñito dios o papá Noel, resulta no-toda porque olvidamos nombrar a Noelia -a quien tanto cantara Nino Bravo- Noel conoció a Noelia en el mar rojo, esas aguas tiñeron sus ropas, y ese mar lleva ese nombre por el litoral de plantaciones de remolachas. Ambos fueron a trabajar en la cosecha y así empezaron a conocerse. Los dos construyen los juguetes que se reparten en la nochebuena para la primera hora de Navidad. Él es buen carpintero y ella pinta como la naturaleza. En un viejo pueblo minero en California, en las alturas de Johannesburg, pueblo que se reduce a una sola calle -como si en el mapa de Rosario todo se borrara menos la peatonal San Martín- pueblo, decía, con esa calle con casas de madera, la oficina postal, el salóon con cerveza helada, una casa de antigüedades e incluso una city jail. Entremos a la mencionada casa de antigüedades, con cuidado porque hay tantas cosas que atrapan los ojos, sombreros polvorientos, botellas arrojadas al desierto de Mojhave, un colt, centenas de muñecas, y libros y uno sobre la guerra de secesión que se abre en una trinchera donde un cadáver es fotografiado con los ojos abiertos al tiempo y con su sangre derramada que no es de remolacha. Al girar me atrae una pared con un cuadro polvoriento y vemos a Noel y a Noelia correr, llegar al borde de un precipicio(como en la canción de Fito, Thelma y Lousie), un cartel escribe the end 2009, y allí los vemos saltar, e incluso llegar al otro borde del precipicio, el del principio del 2010.
Alegrarla.
Fuí educado como un ateo y me complací en ello hasta el dia en que, en los años mas negros del comunismo, ví cómo se burlaban de unos cristianos. De pronto, el ateísmo provocador y festivo de mi primera juventud se esfumó como una necedad juvenil.
W Edipo.
Anoche fuí a ver la obra de teatro “W -noche Edipo-” que se presenta en el C.E.T de San Juan 842, con la dirección de Esteban Goicoechea y la actuación de Miguel Bosco. La obra me gustó, me transmitió alegría pese a tratarse el asunto, de una tragedia sofocante.
DIALTZE
De campanillas me resultó la película de Campanella, El secreto de tus ojos, y por lo que allí se puede ver acerca del amor, de la cadena perpetua, de los años 70, de ´lo inmodificable de la pasión, de la escritura…De ésto último es de lo que intento escribir.
California somnolienta.
Sur de California, en el área de Los Angeles, frente al océano Pacífico -vivo color verde esmeralda- en la playa denominada Huntington beach desde donde puede verse la isla Santa Catalina.
